El Alzheimer es un trastorno altamente incapacitante que afecta a millones de personas en todo el mundo. Es una enfermedad neurodegenerativa progresiva que conduce a la pérdida de sinapsis, células nerviosas y tejido en todo el cerebro. Con el tiempo, el tamaño del cerebro se reduce y afecta a casi todas sus funciones.
Al tratarse de un problema de salud global emergente, muchos estudios buscan posibles objetivos para modificar su trayectoria y evitar sus avances. ¿Pero hay algo nuevo?
Este artículo explora cómo el Resveratrol, un potente antioxidante con propiedades antienvejecimiento, altera las trayectorias de los biomarcadores de la enfermedad de Alzheimer.
Conclusiones clave:
- El consumo de Resveratrol es seguro, bien tolerado y puede retardar el deterioro cognitivo y funcional en la enfermedad de Alzheimer.
- El Resveratrol altera las trayectorias de los biomarcadores de la enfermedad de Alzheimer al prevenir una disminución progresiva del β-amiloide a medida que avanza la demencia.
- El Resveratrol regula la neuroinflamación, induce respuestas inmunes adaptativas y ayuda a preservar la integridad de la barrera hematoencefálica en la enfermedad de Alzheimer.
- Conocer los doce factores de riesgo modificables del Alzheimer y otras demencias.
Enfermedad de Alzheimer
La enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia. La edad avanzada es el principal factor de riesgo, incluso en individuos con alto riesgo genético1. En 2019, el número estimado de personas con Alzheimer y otras demencias fue de aproximadamente 57,4 millones en todo el mundo. Dado que el envejecimiento y el crecimiento de la población impulsan este aumento, se estima que esta cifra alcanzará alrededor de 152,8 millones de casos en 20502.
La enfermedad de Alzheimer afecta partes del cerebro que controlan el pensamiento, la memoria y el lenguaje. Los síntomas clínicos comienzan con una pérdida leve de la memoria y avanzan hacia una demencia integral (disfunción de memoria, cognitiva y ejecutiva) y cambios de comportamiento que afectan la capacidad de una persona para realizar las actividades diarias.
Las personas con síntomas de la enfermedad de Alzheimer pueden experimentar uno o más de los siguientes:
- Perderse en un lugar conocido, repetir preguntas.
- Dificultad para manejar dinero y pagar facturas.
- Problema para realizar tareas rutinarias en casa, en el trabajo o en el tiempo libre.
- Falta de criterio.
- Extraviar cosas y necesitar ayuda para volver sobre los pasos para encontrarlas.
- Cambios de humor, personalidad o comportamiento.
El Alzheimer se caracteriza por depósitos anormales de fragmentos de proteína β-amiloide entre las células nerviosas y ovillos neurofibrilares (formados por filamentos retorcidos de proteína Tau) en el cerebro. Estas alteraciones conducen a la pérdida de señalización cerebral (sinapsis y neuronas).
A medida que avanza la demencia, la proteína β-amiloide (Aβ40 y Aβ42) se reduce en el líquido cefalorraquídeo (el líquido que rodea el cerebro y la médula espinal) y el plasma. Los niveles de β-amiloide (Aβ42) inferiores a 600 ng/ml en el líquido cefalorraquídeo son un biomarcador para confirmar la enfermedad de Alzheimer.
Factores de riesgo para el Alzheimer y otras demencias
La evidencia científica sugiere que los comportamientos saludables reducen el riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer, otras demencias, cáncer, diabetes y enfermedades cardíacas.
La Comisión Lancet sobre prevención, intervención y atención de la demencia sugiere que hasta el 40% de la prevalencia de la demencia (todos los tipos de demencia) podría prevenirse mediante intervenciones dirigidas a factores de riesgo modificables. Los principales factores de riesgo son:
- Menos educación
- Hipertensión
- La discapacidad auditiva
- Fumar
- Obesidad
- Depresión
- La inactividad física
- Diabetes
- Bajo contacto social
- Consumo excesivo de alcohol
- Lesión cerebral traumática
- La contaminación del aire
Por lo tanto, los cambios en la exposición a los factores de riesgo (por ejemplo, disminuir los factores de riesgo dañinos y aumentar los factores protectores) pueden reducir la prevalencia de la enfermedad en el futuro.
Dado que no existen terapias modificadoras de la enfermedad, las intervenciones multimodales surgen como un enfoque prometedor para posponer o prevenir las enfermedades del envejecimiento.
¿Cómo afecta el resveratrol a la trayectoria de la enfermedad de Alzheimer?