The Essential GLP-1 Support Guide

La guía esencial de apoyo para el GLP-1

Estrategias de nutrición, suplementos y estilo de vida para apoyar tu salud durante el tratamiento con medicamentos GLP-1

Los medicamentos GLP-1, como la semaglutida y la tirzepatida, han redefinido la forma en que muchas personas abordan el control del peso. Al regular el apetito y los niveles de azúcar en sangre, pueden favorecer una pérdida de peso significativa y mejorar los marcadores de salud metabólica.

Pero perder peso no consiste únicamente en perder grasa corporal.

Cuando el apetito disminuye, la ingesta de alimentos también suele reducirse. Comer menos puede significar menos calorías, pero también puede significar una menor ingesta de los nutrientes de los que depende el organismo. Si no se aborda, esto puede afectar a la masa muscular, la digestión, la energía y los resultados de salud a largo plazo (1).

Aquí es donde entran en juego la nutrición, el estilo de vida y la suplementación específica.

Qué son los medicamentos GLP-1

GLP-1 son las siglas en inglés de péptido similar al glucagón tipo 1, una hormona que el intestino libera de forma natural tras comer. Esta hormona ayuda a regular el azúcar en sangre, ralentiza el vaciado gástrico y envía al cerebro la señal de saciedad. Los medicamentos agonistas del receptor de GLP-1 imitan esta hormona para producir efectos similares, pero de mayor magnitud y duración.

La semaglutida actúa principalmente a través de la vía del GLP-1. La tirzepatida activa tanto los receptores de GLP-1 como los de GIP.

El GIP (polipéptido insulinotrópico dependiente de glucosa) es otra hormona intestinal implicada en la regulación del apetito, la liberación de insulina y el metabolismo energético. Activar ambas vías parece generar una señal metabólica más potente que actuar únicamente sobre el GLP-1 (2).

Los ensayos clínicos muestran reducciones de peso promedio de alrededor del 15 % tras 68 semanas (3).

La báscula no indica qué tipo de peso se está perdiendo. Además de grasa, algunas personas también pierden masa magra, algo fundamental para la fuerza, el metabolismo, la movilidad y la salud a largo plazo (1,3).

¿Pueden los medicamentos GLP-1 causar carencias de nutrientes?

Los medicamentos GLP-1 no agotan los nutrientes de forma directa. El motivo de preocupación es que al comer menos, se ingieren menos nutrientes.

Algunas personas también experimentan náuseas, vómitos, estreñimiento, diarrea o aversión a ciertos alimentos, lo que puede dificultar mantener una nutrición constante (3). Un estudio transversal con personas usuarias de GLP-1 encontró que la ingesta dietética real no alcanzaba las recomendaciones de proteína, fibra y varios micronutrientes clave (1,4).

No todas las personas que toman un medicamento GLP-1 desarrollarán una carencia. Pero la alimentación debe vigilarse de forma más consciente, especialmente si el apetito es muy bajo, la pérdida de peso es rápida o las comidas se vuelven repetitivas. Los análisis de sangre y el asesoramiento de un profesional sanitario siguen siendo la forma más fiable de identificar carencias reales.

Por qué importa preservar la masa muscular

Perder grasa corporal puede mejorar la salud metabólica, pero perder demasiada masa muscular puede jugar en contra de los resultados a largo plazo.

El músculo sostiene la fuerza, la movilidad, la regulación de la glucosa, el gasto energético en reposo y un envejecimiento saludable. La investigación sugiere que la masa magra puede representar una proporción considerable del peso total perdido durante el tratamiento con GLP-1 (1,3). Por eso muchos expertos recomiendan combinar la terapia con GLP-1 con una nutrición estructurada y entrenamiento de fuerza.

Los fundamentos: lo que más importa

Antes que los suplementos, la base debe ser la alimentación, el movimiento, la hidratación y la recuperación.

Prioriza la proteína

La proteína es el foco nutricional más importante durante la pérdida de peso apoyada por GLP-1. La supresión del apetito puede dificultar alcanzar una ingesta adecuada, y la ingesta de proteína observada en personas usuarias de GLP-1 suele quedar por debajo de los objetivos recomendados (4).

Un objetivo práctico para muchos adultos ronda los 1,2-2,0 g de proteína por kilogramo de peso corporal al día, según la composición corporal, el nivel de actividad, la edad y el historial médico. Esta cifra es superior a la recomendación general para la población, porque el objetivo durante la pérdida de peso no es solo adelgazar, sino también preservar la masa magra (4,5).

Como el apetito puede ser bajo, suele ser más fácil gestionar la proteína repartiéndola a lo largo del día. Las comidas pequeñas y ricas en proteína tienden a tolerarse mejor que las grandes. Entre las buenas opciones se encuentran los huevos, el yogur griego, el pescado, el pollo, el tofu, el tempeh, las legumbres, la carne magra y los batidos de proteína.

Entrenamiento de fuerza

El entrenamiento de fuerza es una de las formas más eficaces de proteger la masa muscular durante la pérdida de peso (1).

De dos a cuatro sesiones por semana con pesas, bandas elásticas, máquinas o ejercicios con el propio peso corporal pueden ayudar a mantener la fuerza y la masa magra. La variable más importante es la sobrecarga progresiva a lo largo del tiempo. A medida que el cuerpo cambia, el entrenamiento debe seguir dando al músculo un motivo para mantenerse.

Prioriza la fibra y los alimentos vegetales de colores

La fibra favorece la digestión, la regularidad intestinal, la saciedad, el equilibrio del colesterol y la microbiota intestinal. Esto es especialmente relevante porque el estreñimiento y los cambios en el hábito intestinal son frecuentes durante el tratamiento con GLP-1 (1,3)

Muchos alimentos ricos en fibra también aportan antioxidantes y polifenoles, compuestos vegetales que contribuyen a la salud celular, a un envejecimiento saludable y a un equilibrio inflamatorio normal. Los frutos rojos, las verduras de colores intensos, las alubias, las semillas de chía, la linaza, los cereales integrales, las hierbas, las especias, el té verde y el cacao son buenas fuentes.

La fibra debe aumentarse de forma gradual y acompañarse de suficiente líquido para evitar que empeoren la hinchazón o el estreñimiento.

Mantente hidratado

Un menor apetito suele implicar una menor ingesta de líquidos. La hidratación favorece la digestión, la energía, el rendimiento en el ejercicio y la regularidad intestinal.

Para las personas que comen mucho menos, sudan en exceso o experimentan náuseas o vómitos, también puede merecer la pena considerar los electrolitos. Una opción sencilla es añadir una pequeña pizca de sal marina rica en minerales al agua para aumentar la ingesta de sodio y oligoelementos sin el aporte de azúcar que contienen muchas bebidas electrolíticas comerciales.

El pack de apoyo para GLP-1

Los suplementos pueden ayudar a cubrir carencias, pero funcionan mejor cuando ya se tienen cubiertos los aspectos básicos.

Monohidrato de creatina

Ideal para: la fuerza, el rendimiento en el entrenamiento y el apoyo a la masa magra

La creatina favorece la producción rápida de energía durante el ejercicio de alta intensidad y puede ayudar a preservar o aumentar la masa magra cuando se combina con entrenamiento de fuerza (6,7).

Para las personas que toman medicamentos GLP-1, su valor radica en hacer más eficaz el entrenamiento de fuerza y mejorar la función muscular durante la pérdida de peso. Una dosis diaria estándar es de 3-5 g de monohidrato de creatina (7).

Vitamina D3 K2

Ideal para: la salud ósea, la función inmunitaria, la función muscular y el apoyo frente a carencias

Los niveles bajos de vitamina D ya son frecuentes, y la menor ingesta de alimentos durante el tratamiento con GLP-1 puede hacer que sea más difícil mantener unos niveles adecuados de vitamina D solo a través de la dieta (1).

Una ingesta diaria de 1.000-2.000 UI (25-50 μg) de vitamina D3 se utiliza habitualmente para mantener unos niveles saludables de vitamina D, aunque las necesidades individuales varían (4,11). La suplementación con dosis más altas se ha estudiado en algunas poblaciones, incluidas personas con obesidad o riesgo metabólico, pero debe guiarse mediante análisis de sangre y supervisión sanitaria (1).

Complejo de vitamina B

Ideal para: el metabolismo energético, la función del sistema nervioso y la formación de glóbulos rojos

Como las vitaminas del grupo B son hidrosolubles y el organismo solo almacena cantidades limitadas, deben aportarse de forma regular a través de la dieta. Durante la terapia con GLP-1, la supresión del apetito y la menor ingesta general de alimentos pueden reducir el consumo de varias vitaminas B clave, aumentando el riesgo de una ingesta insuficiente (1,11).

La vitamina B12 se encuentra principalmente en alimentos de origen animal, como la carne, el pescado, los huevos y los lácteos. Cuando se consumen menos estos alimentos, la ingesta de B12 puede disminuir. Los niveles bajos de B12 pueden desarrollarse de forma gradual y contribuir a la fatiga, la disminución de la concentración y síntomas neurológicos si no se aborda (12).

El folato (vitamina B9) actúa junto con la vitamina B12 en la síntesis de ADN y la formación de glóbulos rojos. Las principales fuentes dietéticas son las verduras de hoja verde y las legumbres.

La tiamina (vitamina B1) es especialmente importante durante los periodos de baja ingesta calórica, ya que las reservas del organismo son relativamente limitadas. Informes de casos recientes han descrito carencias graves de tiamina y complicaciones neurológicas asociadas en personas que usaban semaglutida y que experimentaron náuseas prolongadas, vómitos, pérdida de peso rápida o una ingesta dietética marcadamente reducida durante semanas o meses (13,14). Los cereales integrales y las legumbres se encuentran entre las principales fuentes dietéticas.

Un suplemento de complejo B de alta calidad puede ayudar a mantener niveles suficientes de tiamina, folato, vitamina B12 y otras vitaminas del grupo B, especialmente cuando el apetito y la ingesta de alimentos se reducen de forma considerable.

Magnesio

Ideal para: la función muscular, el sueño, la hidratación y el metabolismo energético

El magnesio es necesario para la producción de energía, la función muscular, la regulación del sistema nervioso y el equilibrio de electrolitos (1). Muchos adultos ya consumen menos magnesio del recomendado, y la menor ingesta de alimentos durante el tratamiento con GLP-1 puede hacer que esto sea aún más probable (4,12).

El Magnesium 1-A-Day Mix aporta 375 mg de magnesio procedentes de cinco formas de alta biodisponibilidad en una única dosis diaria. Mezclado con agua, también ofrece una forma práctica de aumentar la hidratación junto con la ingesta de magnesio. Para un apoyo más amplio de electrolitos, se puede añadir una pequeña pizca de sal marina rica en minerales al mismo vaso.

Ácidos grasos omega-3

Ideal para: la salud cardiovascular, la calidad muscular y la salud metabólica

Los ácidos grasos omega-3, en particular el EPA y el DHA, contribuyen a mantener la salud cardiovascular y un equilibrio inflamatorio saludable. Durante el tratamiento con GLP-1, también pueden ser relevantes para la calidad muscular y un apoyo cardiometabólico más amplio (1).

Las personas que comen poco o ningún pescado azul pueden beneficiarse de la suplementación. Un objetivo práctico utilizado a menudo para el apoyo cardiometabólico es 1-2 g al día de suplementación de Omega 3 combinando EPA y DHA (1).

Probióticos

Ideal para: el apoyo digestivo y el equilibrio de la microbiota intestinal

Se ha demostrado que los probióticos ayudan a mejorar la regularidad intestinal y la salud digestiva en algunas personas, aunque los efectos varían según la cepa, la dosis y el individuo (10). Las cepas probióticas más estudiadas pertenecen a los géneros Lactobacillus y Bifidobacterium.

Péptidos de colágeno

Ideal para: la elasticidad de la piel, el tejido conectivo, las articulaciones y los tendones

Con una pérdida de peso rápida y cambios en la composición corporal, muchas personas empiezan a prestar más atención a la elasticidad de la piel y al apoyo del tejido conectivo. Los péptidos de colágeno aportan aminoácidos presentes en la piel, los tendones, los ligamentos, el cartílago y otros tejidos conectivos.

Colágeno marino es principalmente colágeno tipo I y suele utilizarse para la elasticidad de la piel y el apoyo a la hidratación (9). El colágeno bovino suele aportar los tipos I y III, lo que lo convierte en una opción más amplia para las articulaciones y el tejido conectivo (8).

En resumen

Los medicamentos GLP-1 son más eficaces cuando se combinan con cambios intencionados en la alimentación y el estilo de vida. Antes que los suplementos, la base debe ser la alimentación, el movimiento, la hidratación, y la recuperación. A medida que el apetito disminuye, cobra más importancia priorizar suficiente proteína, fibra, vitaminas y minerales, mientras que el entrenamiento de fuerza ayuda a proteger la masa magra durante la pérdida de peso (1,3).

Para la mayoría de las personas, los suplementos se aprovechan mejor cuando se usan para cubrir las carencias en torno a esa base. La proteína, la creatina, la vitamina D3, el complejo de vitamina B, el magnesio, el omega-3 y el colágeno pueden ofrecer un apoyo más específico para la masa muscular, el estado nutricional, la salud cardiometabólica y el tejido conectivo.

El objetivo es proteger la masa muscular, mantener un buen estado nutricional y favorecer la digestión, de modo que los hábitos adquiridos durante el tratamiento puedan mantenerse después.

Lee más artículos nuestros: ¿Cómo influye la obesidad en la longevidad?, ¿Cuál es la dieta óptima para la longevidad?, ¿Dónde quieres estar en la última década de tu vida?

Fuentes bibliográficas

  1. Johnson BVB, Milstead M, Kreider R, Jones R. Dietary supplement considerations during glucagon-like peptide-1 receptor agonist treatment: a narrative review. Obesity Pillars. 2025;16:100209. doi:10.1016/j.obpill.2025.100209
  2. Yao H, Zhang A, Li D, et al. Comparative effectiveness of GLP-1 receptor agonists on glycaemic control, body weight, and lipid profile for type 2 diabetes: systematic review and network meta-analysis. BMJ. 2024;384:e076410. doi:10.1136/bmj-2023-076410
  3. Wilding JPH, Batterham RL, Calanna S, et al. Once-weekly semaglutide in adults with overweight or obesity. New England Journal of Medicine. 2021;384(11):989-1002. doi:10.1056/NEJMoa2032183
  4. Johnson B, Milstead M, Thomas O, McGlasson T, Green L, Kreider R, Jones R. Investigating nutrient intake during use of glucagon-like peptide-1 receptor agonist: a cross-sectional study. Frontiers in Nutrition. 2025;12:1566498. doi:10.3389/fnut.2025.1566498
  5. Longland TM, Oikawa SY, Mitchell CJ, Devries MC, Phillips SM. Higher compared with lower dietary protein during an energy deficit combined with intense exercise promotes greater lean mass gain and fat mass loss: a randomized trial. American Journal of Clinical Nutrition. 2016;103(3):738-746. doi:10.3945/ajcn.115.119339
  6. Delpino FM, Figueiredo LM, Forbes SC, Candow DG, Santos HO. Influence of age, sex, and type of exercise on the efficacy of creatine supplementation on lean body mass: systematic review and meta-analysis. Nutrition. 2022;103-104:111791. doi:10.1016/j.nut.2022.111791
  7. Kreider RB, Kalman DS, Antonio J, et al. International Society of Sports Nutrition position stand: safety and efficacy of creatine supplementation in exercise, sport, and medicine. Journal of the International Society of Sports Nutrition. 2017;14:18. doi:10.1186/s12970-017-0173-z
  8. Wang H. A review of the effects of collagen treatment in clinical studies. Polymers. 2021;13(22):3868. doi:10.3390/polym13223868
  9. Evans M, Lewis ED, Zakaria N, Pelipyagina T, Guthrie N. A randomized, triple-blind, placebo-controlled, parallel study to evaluate the efficacy of a freshwater marine collagen on skin wrinkles and elasticity. Journal of Cosmetic Dermatology. 2021;20(3):825-834. doi:10.1111/jocd.13676
  10. Miller LE, Ouwehand AC, Ibarra A. Effects of probiotic-containing products on stool frequency and intestinal transit in constipated adults: systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. Annals of Gastroenterology. 2017;30(6):629-639. doi:10.20524/aog.2017.0192
  11. Pereira-Santos M, Costa PRF, Assis AMO, Santos CAST, Santos DB. Obesity and vitamin D deficiency: a systematic review and meta-analysis. Obesity Reviews. 2015;16(4):341-349. doi:10.1111/obr.12239
  12. Rosanoff A, Weaver CM, Rude RK. Suboptimal magnesium status in the United States: are the health consequences underestimated? Nutrition Reviews. 2012;70(3):153-164. doi:10.1111/j.1753-4887.2011.00465.x
  13. Butsch WS, Sulo S, Chang AT, et al. Nutritional deficiencies and muscle loss in adults with type 2 diabetes using GLP-1 receptor agonists: a retrospective observational study. Obesity Pillars. 2025;15:100186. doi:10.1016/j.obpill.2025.100186
  14. Sheth K, Garza E, Saju A, Nazir N, Agarwal A. Wernicke encephalopathy associated with semaglutide use. Cureus. 2024;16(6):e61783. doi:10.7759/cureus.61783
  15. Douglas VC, LaHue SC, et al. Neurological complications associated with rapid weight loss and nutritional deficiencies following GLP-1 agonist use: a case report. BMC Neurology. 2025;26:5. doi:10.1186/s12883-025-04540-7
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